Trastornos de la lengua y su afección en las papilas gustativas
La lengua es uno de los músculos y órganos más importantes de todo el cuerpo humano, aunque resulte ser también uno de los más minusvalorados. Entre las funciones principales de la lengua tenemos la de detectar sabores por medio de las papilas gustativas, así como participar en el proceso de masticación, pero también interviene en otras como la vocalización, la fonación y la deglución. Además, es importante mencionar que gracias a las glándulas salivares se logra mantener la boca húmeda. Por otro lado, así como es un órgano con muchas funciones, también es propenso a muchas enfermedades que pueden afectar a la propia lengua y a sus componentes, como las papilas gustativas e incluso en algunos casos pueden extenderse al resto del organismo.
Enfermedades más comunes de la lengua
Ahora que hemos visto la importancia que tiene la lengua en nuestro día a día, veamos algunas de las enfermedades y sus síntomas para poder detectarlas a tiempo y acudir al médico en caso de que fuera necesario:
Macroglosia
Esta patología afecta a la lengua aumentando su tamaño hasta un punto que no es normal en relación con el resto de las partes de la boca. Aunque no es una enfermedad grave sí resulta ser muy molesta, ya que impide al paciente hablar, comer o masticar bien, pese a que no haya afección de las papilas gustativas. También genera en la boca un efecto antiestético, que es evidente a simple vista. Esta es una patología cuyo origen es plenamente congénito o hereditario; a menudo se observa en pacientes con Síndrome de Down, con Síndrome de Beckwith-Wiedemann o incluso con hipotiroidismo.
La macroglosia suele afectar a niños, es por esa razón que resulta importante que los padres lleven a su hijo o hija a un especialista lo antes posible. El objetivo es poder establecer el mejor tratamiento, de manera precoz, según las molestias asociadas. En aquellos casos graves donde el paciente no pueda soportar las dolencias de la enfermedad, se podrá optar por la realización de una cirugía para disminuir el tamaño de la lengua.
Candidiasis oral
Esta patología no es más que una infección en la lengua generada por una excesiva cantidad de hongos cándida en la boca. Su principal característica son las lesiones blanquecinas que aparecen en alguna parte de la boca, encías o en la lengua. Debajo de esas lesiones por lo general se puede encontrar una capa enrojecida que incluso puede llegar a sangrar y afectar a las papilas gustativas.
Es habitual que esta enfermedad afecte a personas con un sistema inmunológico débil. Es por eso que puede afectar a adultos con enfermedades crónicas o con VIH, e incluso en aquellos pacientes que han tenido tratamientos de quimioterapia o radioterapia, aunque también se pueden ver en los bebés que de por sí tienen un sistema inmune menos desarrollado. Otra característica importante de la candidiasis oral es que se contagia con suma facilidad, incluso por un simple beso, por ejemplo.
Leucoplasia
Otra de las enfermedades de la lengua más comunes es la leucoplasia, que por lo general afecta sobre todo a adultos. Lo más característico de esta enfermedad es que genera manchas blancas en la boca, la lengua e incluso en la cara interna de las mejillas. Está causada por algún tipo de irritación, que puede ser producida por los propios dientes, prótesis dentales, alcohol y tabaco. La buena noticia de esta afección es que, en el momento de desaparecer la fuente de irritación, desaparecerá la leucoplasia.
Liquen plano oral
Esta es la patología infecciosa que con mayor frecuencia afecta la mucosa oral en general (región interna de las mejillas, suelo de la boca y desde luego la lengua). Su característica más común es producir manchas de color rojo o blanco, que pueden ser de distinto tamaño. Esta afección en algunos casos puede ser asintomática y en otros puede generar síntomas, como picores, erupción o afección del sentido del gusto por afección de las papilas gustativas. Es una enfermedad inflamatoria de larga duración, y puede aparecer y reaparecer periódicamente. La causa principal del liquen plano oral son los desórdenes inmunológicos o ciertas enfermedades como la hepatitis C.
Anquiloglosia
Este es un problema que afecta directamente al frenillo lingual. Se caracteriza por producir un frenillo demasiado corto, por lo que no permite un adecuado movimiento de la lengua. Actualmente no se ha logrado determinar al 100% su origen, pero se estima que podría ser genético. Es una alteración que se detecta rápidamente en recién nacidos o bebés por la dificultad que tienen para succionar el pecho durante la lactancia materna.
Lengua geográfica o glositis migratoria benigna
Es una patología que produce manchas rojizas o blanquecinas en la superficie de la lengua, con grietas visibles que la rodean, lo que da el nombre a esta enfermedad, por tener cierta similitud con un mapa. En la mayoría de los casos esta patología afecta a las papilas gustativas, alterando el sentido del gusto. Las causas pueden ser variadas, aunque las más usuales son el déficit de vitaminas, la ansiedad, los cambios hormonales en mujeres, el estrés o una predisposición genética, entre otras.
Lengua fisurada o escrotal
Lo más característico de este trastorno es que se producen grietas en la parte superior de la lengua, las cuales pueden incluso extenderse a los laterales. Esta no es una enfermedad muy preocupante porque no es grave ni contagiosa, aunque sí puede causar problemas de autoestima, ya que afecta a la estética. No suele producir incomodidades, salvo en determinadas ocasiones en las que se puede presentar inflamación o dolor en la lengua, así como también halitosis.
Cáncer de lengua
Esta es la enfermedad más importante y desde luego la más grave. Se presenta en forma de úlcera o llaga que permanece hasta más de dos semanas, o bien como una mancha grande de color rojo o blanco algo inespecífica. El diagnóstico precoz es fundamental en esta patología.
Pronóstico de las enfermedades de la lengua
Es importante que cualquier lesión que se produzca en la lengua sea revisada y supervisada por un profesional en odontología y estomatología, ya que en el peor de los casos podría ser señal de un posible cáncer de lengua o cáncer oral.
Sin embargo, según los estudios realizados, se ha concluido que en su mayoría las enfermedades de la lengua son benignas y tienen cura, e inclusive se pueden sobrellevar sin problema. En el peor de los casos se puede tener cáncer de lengua, que es la patología más grave, ya que genera un gran daño en todas las estructuras de la lengua incluyendo las papilas gustativas, por lo que un diagnóstico precoz y un tratamiento a tiempo es esencial para obtener un buen pronóstico y tratamiento de la enfermedad.
Síntomas más frecuentes de las enfermedades de la lengua
Entre los síntomas más frecuentes que generan las enfermedades de la lengua nos encontraremos con:
- Dolor.
- Cambio en la textura y en el color de la lengua.
- Hinchazón significativa de la lengua.
- Problemas para mover la lengua.
- Trastornos en el gusto, por la afección de las papilas gustativas.
- Lesiones o manchas blanquecinas o rojizas en la lengua.
- Úlceras o llagas.
- Grietas en la superficie y laterales de la lengua.
Pruebas para detectar enfermedades de la lengua
Resulta indispensable acudir al especialista si se presenta cualquier tipo de lesión en la lengua o en la boca. Una vez en la consulta se tratará de determinar el tratamiento idóneo según el tipo de trastorno. Para ello se tomará una muestra de la lesión (biopsia) en caso de ser necesario, o bien se procederá a recetar directamente el medicamento o indicar las pautas a seguir.
¿Cuáles son las causas de las enfermedades de la lengua?
Las causas más comunes de las enfermedades de la lengua son las infecciosas, irritantes o genéticas. De todos modos, existen ciertos hábitos que predisponen al paciente a sufrir algunos de estos trastornos, como el tabaquismo o el alcoholismo.
¿Se pueden prevenir las enfermedades de la lengua?
Sí, para eso existen diversos consejos básicos y sencillos que ayudan a mantener una adecuada salud de la lengua. En primer lugar, será necesario mantener la lengua lo más limpia posible, para eso es recomendable cepillarse bien después de lavarse los dientes, por lo menos dos veces al día. Esto ayuda al proceso de eliminación de posibles bacterias y células muertas.
También es indispensable eliminar aquellos factores que puedan generar irritación, tales como dientes rotos, prótesis dentales mal ajustadas, el consumo de tabaco y el consumo excesivo de café y alcohol.
Tratamientos para las enfermedades de la lengua
El tratamiento va a depender de la causa de cada enfermedad de la lengua. Mientras que algunas afecciones solo van a necesitar tratamiento médico u odontológico, otras se curarán solas con el paso de los días.
¿Qué especialista lo trata y a dónde puedo acudir?
Cualquier lesión en la lengua debe ser revisada y supervisada lo antes posible por un odontólogo con experiencia, por un médico de cabecera o por el otorrinolaringólogo, que son los tres especialistas que podrán abordar mejor que otro cualquier lesión bucal.
Si estás padeciendo alguno de los síntomas que te mencionamos anteriormente, lo mejor que puedes hacer es ir a una clínica dental profesional, como es el caso de la Clínica Dental Acacias. En nuestro centro encontrarás un equipo de dentistas profesionales con años de experiencia, los cuales te atenderán y te ayudarán con cualquier problema dental o lingual que padezcas.
Si crees que sufres alguna enfermedad de la lengua y quieres asesoramiento, no pierdas tiempo y pide tu cita. Estamos seguros de que podemos ayudarte y aliviar cualquier síntoma. ¡Llámanos y quédate tranquilo!
Trastornos mandibulares: todo lo que debes saber
A raíz de los meses de confinamiento, los casos de problemas en la mandíbula, como el bruxismo, se han incrementado notoriamente. No obstante, estos trastornos suelen ser habituales en la población, siendo conocidos por provocar molestias cervicales y dolores mandibulares, en especial al masticar. Aunque pueden parecer síntomas comunes y llevaderos, en muchos casos la persona afectada no es consciente de que padece un trastorno mandibular.
Además del bruxismo, otro de los trastornos más frecuentes es la ATM, o disfunción de la articulación temporomandibular, la cual implica una dolencia tanto de la musculatura como de la articulación de la mandíbula.
¿Qué son los trastornos de mandíbula?
Estos son trastornos que afectan a las articulaciones y a los músculos de la mandíbula. Comúnmente se conocen como trastornos de la ATM y es un grupo de dolencias que por lo general suele generar dolor y disfunción notoria, tanto de la articulación mandibular como de los músculos que se encargan de controlar el movimiento de la mandíbula.
Tras numerosos estudios, los investigadores han dividido estos trastornos en 3 tipos de categorías principales:
- El dolor miofascial que implica molestias o dolor que afecta a los músculos que controlan por completo la función de la mandíbula.
- El desarreglo interno de la propia articulación, el cual se relaciona por lo general con un disco desplazado, en otros casos con una dislocación de la mandíbula o incluso una lesión directa en el cóndilo mandibular.
- La artritis que hace referencia a un grupo de trastornos degenerativos o inflamatorios que afectan directamente a la articulación temporomandibular.
Es importante tener en cuenta que es muy posible padecer más de uno de estos trastornos al mismo tiempo.
Algunos estudios realizados indican que los trastornos de mandíbula afectan a más de 10 millones de españoles y que son más frecuentes en mujeres que en hombres.
Causas más frecuentes de los trastornos de mandíbula
El traumatismo con respecto a la mandíbula o directamente en la articulación temporomandibular suele ser la causa más frecuente de algunos trastornos de mandíbula, pero en la mayoría de los casos, la causa exacta del traumatismo no está muy bien definida. Eso explica por qué en muchos pacientes los síntomas comienzan sin una razón aparente.
Puesto que los trastornos de mandíbula ocurren con más frecuencia en mujeres que en hombres, numerosos estudios recientes tratan de determinar si existe un vínculo entre las hormonas femeninas y estos trastornos.
Síntomas de los trastornos de mandíbula
En este tipo de trastornos se pueden presentar numerosos síntomas. Los más comunes son el dolor en los músculos encargados de la masticación o en la articulación de la mandíbula. Otros síntomas no menos frecuentes son:
- Dolor capaz de irradiarse a la cara, la mandíbula o incluso al cuello.
- Rigidez en los músculos encargados de los movimientos de la mandíbula.
- Disminución o bloqueo de los movimientos de la mandíbula (cuando es muy intenso la mandíbula puede quedar trabada).
- Ruidos parecidos a un chasquido, crujido o rechinamiento, los cuales van acompañados de dolor intenso en la articulación mandibular en el momento de abrir o cerrar la boca.
- Alteración en la forma en la que los dientes superiores e inferiores encajan entre sí.
¿Cómo se diagnostica un trastorno de mandíbula?
Aún hoy en día no se ha diseñado ninguna prueba estándar que sirva para diagnosticar correctamente los trastornos de mandíbula. Debido a que las causas y los síntomas aún no están muy bien definidos es difícil y confuso identificar estos trastornos.
Para hacer el mejor diagnóstico, el odontólogo tendrá en consideración los síntomas, la realización de un historial médico bien detallado y un examen exhaustivo de las áreas afectadas, incluyendo la cabeza, la cara, la mandíbula y el cuello o cervicales para determinar si se sufre dolor, si hay presencia de algún chasquido o crujido, o dificultad de movimiento. En estos casos también es recomendable hacer estudios de imágenes, como radiografías.
Los principales síntomas que se toman en cuenta para diagnosticar un trastorno de mandíbula son:
- Ruidos al abrir y cerrar la boca.
- Contracturas a nivel del cuello y en el lateral de la cabeza y el rostro.
- Bloqueos en la mandíbula o dificultades para abrir la boca.
- Dolores en el cuello o cervicales y de cabeza, los cuales se hacen más agudos al levantarse.
Tratamiento para los trastornos de mandíbula
Puesto que es necesario hacer diversos estudios sobre la seguridad y la efectividad de los tratamientos que se emplean para los trastornos de mandíbula, los expertos recomiendan usar los tratamientos más conservadores y reversibles posibles. Al ser conservadores no son invasivos con los tejidos de la cara, la mandíbula o la articulación; y al ser reversibles los cambios que causan no son permanentes. Incluso cuando los trastornos de mandíbula son persistentes y agudos, en la gran mayoría de los pacientes no serán necesarios tratamientos agresivos. Solo en un reducido número de casos se realizan tratamientos irreversibles, cuando se considera que el trastorno es muy persistente y no mejora con ningún tratamiento.
Tratamientos conservadores
Los trastornos más frecuentes de mandíbula son transitorios y no empeoran con el paso del tiempo, es por eso que estos casos lo más recomendable es usar un tratamiento sencillo para aliviar el malestar. Es el caso de la administración de medicamentos para el dolor, antiinflamatorios no esteroideos o incluso AINE, los cuales no requieren receta médica. También se recomienda utilizar una férula de descarga o un protector de mordida.
Tratamientos irreversibles
Con ciertos tipos de trastornos se aplican tratamientos quirúrgicos. Suelen ser controvertidos, ya que son irreversibles y deben evitarse a toda costa al menos que sean estrictamente necesarios. Actualmente siguen apareciendo estudios clínicos para certificar la seguridad y efectividad a largo plazo de este tipo de tratamientos para los trastornos de mandíbula. El reemplazo total de las articulaciones mandibulares por implantes artificiales, por ejemplo, suele generar mucho dolor, daño permanente en la mandíbula y un tiempo de recuperación muy extenso.
¿Quiénes suelen presentar estos problemas en la mandíbula?
Aún en la actualidad resulta una tarea complicada establecer un perfil único de la persona que es más propensa a padecer un trastorno de mandíbula, ya que se trata de una enfermedad que ocurre en ambos sexos e incluso a cualquier edad. Además, son diversos elementos de los que va a depender el factor que la ha originado.
Cabe resaltar, como hemos mencionado, que se observa cierta prevalencia en el sexo femenino. Múltiples estudios han llegado a la conclusión de que estos trastornos son mucho más frecuentes en mujeres de edades comprendidas entre los 20 y 40 años, siendo habitual la presencia de un historial de cefaleas crónicas y dolores cervicales significativos.
En cuanto a la edad, no hay una franja bien definida. Tanto las personas de edades avanzadas como las personas jóvenes pueden presentar estos trastornos al mover la mandíbula, si bien los factores que las originan pueden variar. Se han realizado diversos estudios y se ha demostrado que, en las personas de edad avanzada, la causa que origina estos trastornos suele ser dental, como la ausencia de algunas piezas dentales; mientras que, en personas jóvenes, la causa más frecuente es el bruxismo, las muelas del juicio e incluso el apiñamiento de los dientes.
Consejos útiles si padeces de un trastorno de mandíbula
Existen algunos hábitos que es recomendable seguir para ayudar a aliviar los síntomas de los trastornos de mandíbula, entre los cuales tenemos:
- Procurar comer alimentos blandos.
- En caso de sentir dolor, aplicar una bolsa de hielo.
- Evitar realizar movimientos bruscos de la mandíbula, como es el caso de bostezar abriendo de manera excesiva la boca, cantar fuertemente y mascar chicle.
- Practicar técnicas de relajación que ayuden a disminuir el estrés.
- Practicar estiramientos suaves de la mandíbula y ejercicios que ayuden a relajar los músculos que intervienen en la masticación.
¿Cuándo y dónde tratar el dolor de mandíbula?
Es importante contactar con un especialista si las molestias son repetitivas y continuas en el tiempo, es decir, cuando se convierte en un dolor crónico. En estos casos se deberá acudir a un odontólogo especializado que cuente con años de experiencia, como los que encontrarás en la Clínica Dental Acacias. Contamos con un equipo de dentistas profesionales con una sólida experiencia, los cuales te atenderán y te ayudarán con cualquier problema temporomandibular o dental que padezcas.
Si quieres saber más sobre los trastornos de mandíbula y aliviar algún dolor o síntoma de los que hemos descrito, no pierdas más tiempo y pide tu cita, celebrarás habernos conocido.
¿Qué es mucocele y cómo se cura?
Aunque el mucocele es una afección bastante común, hay muchas personas que no lo han padecido nunca o no conocen a alguien que haya presentado sus síntomas, por lo que desconocen muchos aspectos que se relacionan con esta lesión y que es importante conocer.
Desde la Clínica Dental Acacias queremos ayudarte a identificar los principales detalles de esta molesta alteración. ¿Nuestro objetivo? Ofrecer a nuestros pacientes la mayor cantidad de información, así como los cuidados que requieran, para mantener un estado óptimo de salud bucodental, a través de las recomendaciones de nuestro personal cualificado, los equipos más avanzados y los tratamientos que garantizan los mejores resultados.
¿Qué es el mucocele?
El mucocele representa una alteración en la salud que puede manifestarse a cualquier edad, aunque tiende a ser más común en niños, adolescentes y personas mayores. Por lo general, suele aparecer como un bulto de tamaño variable en la parte interna de los labios, más específicamente en el área del labio inferior. Eso no excluye que también puedan emerger en la mucosa de las mejillas, en el paladar, en la lengua o debajo de ella.
Muchas personas han confundido ese tipo de protuberancias con otras lesiones bucales, tales como aftas o llagas. A diferencia de estas, el mucocele no suele romperse bajo condiciones normales, ya que al encontrarse bajo una gran capa de tejido epitelial, tiende a hacerse más resistente.
¿Cómo identificar la lesión?
El primer aspecto que diferencia al mucocele con respecto a otro tipo de lesiones bucales, es su extensión. Las versiones más pequeñas pueden medir un milímetro (en esta fase puede confundirse con aftas), mientras que las más grandes pueden llegar a sumar varios centímetros. Cuando la longitud del tejido inflamado excede el centímetro, tenemos un buen indicador para sospechar la presencia de mucocele.
En segundo lugar, en función de los componentes del líquido y la cantidad que hay de este en el interior del bulto, el mucocele puede tener un tono entre los colores rosado y azul oscuro, o incluso, si hay sangrado interno, apreciarse como rojo oscuro. Las versiones más superficiales de esta alteración bucal pueden resultar más azuladas o blanquecinas.
Este tipo de abultamiento del tejido bucal se distingue de otras alteraciones en que no suele generar ningún tipo de dolor. Sin embargo, puede producir algunas molestias, como si accidentalmente lo mordemos accidentalmente, por ejemplo, al masticar alimentos.
Por otra parte, cuentan con una textura lisa, suelen ser blandos al tacto y pueden presentar formas redondeadas o ligeramente alargadas.
¿Cómo se produce el mucocele?
Dado al contenido del mucocele, se lo reconoce como un tipo de quiste mucoso. Normalmente, puede generarse como consecuencia de haber recibido un golpe en el área o haberse mordido el labio o el área interior de las mejillas. Lo que sucede en estos casos, es que se rompe alguno de los vasos sanguíneos (principales o secundarios) de las glándulas salivares, haciendo que se acumule una gran cantidad de contenido salival allí donde se produjo la lesión. Al acumularse el líquido en el área, se produce la inflamación del tejido circundante, con las características que ya hemos detallado anteriormente. Sin embargo, pueden existir dos tipos de mucocele, atendiendo a las causas que generaron la lesión: El mucocele de extravasación y el que se produce por retención.
Mucocele por extravasación
Este primer tipo es el más común y suele producirse con mayor frecuencia en la niñez y adolescencia, como producto de mordeduras o traumatismos, así como por la utilización de brackets u otro tipo de instrumento de ortodoncia. También puede surgir en algunos adultos que cuenten con prótesis dentales removibles, pues estas pueden generar pequeñas heridas en la boca. Esta es la variante que motiva la formación del 80% de estos cuerpos extraños.
Mucocele por retención
Por otra parte, existen los denominados mucoceles por retención, cuya causa se debe a la ruptura de los ductos de las glándulas responsables de la generación de saliva, como producto de una obstrucción por la acumulación de los residuos sólidos que se encuentran en la saliva. Esto deriva en que los vasos sanguíneos reciban parte del líquido y mucosidad, inflamando así el tejido circundante. Esta variedad de mucocele suele ser muy poco habitual.
¿Qué tratamiento requiere el mucocele?
En la mayor parte de los casos, estas lesiones suelen desaparecer al ser reabsorbidas por el propio organismo, sin necesidad de seguir ningún tipo de tratamiento médico. El tiempo que transcurre entre la aparición del bulto y su desaparición sin necesidad de ningún tratamiento puede variar significativamente entre una persona y otra. Normalmente la inflamación remite al cabo de unos pocos días, aunque puede darse el caso de que desaparezca tras varios meses. También se han reportado casos excepcionales, en los que pueden tardar hasta tres años en extinguirse por completo, pero como hemos comentado, esa es una situación atípica y muy poco frecuente.
Algunos especialistas podrán estimar conveniente la aplicación de esteroides tópicos en la zona, para acelerar el proceso de curación y desaparición de los mucoceles cuando estos se encuentran en una fase inicial de desarrollo. Sin embargo, no existen todavía estudios que avalen la utilidad de aplicar este tipo de medicamentos en lesiones que se hayan prolongado por mucho tiempo.
En ocasiones, el bulto también puede romperse a causa de algún traumatismo en el área, sucediendo más a menudo en las variantes más superficiales. Si esto llega a suceder, deberás acudir de inmediato a tu médico de confianza, para que te indique la forma más adecuada de atender la herida, para que la misma sane adecuadamente.
No obstante, también puede resultar necesario que algunos pacientes que transcurren por este tipo de padecimiento, deban ser intervenidos quirúrgicamente para la extracción del quiste. Esto suele recomendarse cuando la lesión afecta de modo importante en el proceso de masticado y deglución de alimentos, así como la capacidad del paciente para hablar correctamente.
La opción quirúrgica contempla dos procedimientos diferenciados para la extracción de la molesta protuberancia: cistectomía y cistostomía. La primera se suele realizar cuando el tumor se encuentra en las glándulas salivales mayores, y consiste en inocular completamente la lesión, con su cápsula y contenido.
Por otro lado, la cistostomía suele aplicarse en aquellos casos en los que los mucoceles se encuentran cerca de estructuras muy importantes, y consiste en la apertura de un espacio entre la cavidad en la que se encuentra el quiste y la superficie exterior.
La finalidad con la que se realizan este tipo de intervenciones quirúrgicas es extirpar dicho cuerpo extraño, así como evitar que vuelva a surgir en el mismo lugar. Para ello, deberán eliminarse sus ramificaciones y, en algunos casos, una pequeña parte de la glándula salival asociada a la lesión.
Nuestra recomendación
Si presentas algún tipo de inflamación en tu cavidad bucal que pueda asociarse a un mucocele, o cualquier síntoma asociado con una alteración de tu salud oral, te recomendamos visitar la consulta de un especialista en el área.
Este tipo de profesionales cuentan con los conocimientos necesarios y los insumos que se requieren para poder diagnosticarte, así como indicar el tratamiento más adecuado para tratar las patologías que presentes.
Si lo deseas, puedes visitarnos en la Clínica Dental Acacias, desde donde pondremos a tu disposición toda la experiencia y conocimientos de nuestros odontólogos y personal sanitario, quienes están dispuestos a ayudarte y aclarar todas las dudas que puedas tener con respecto a tu salud bucodental.
No dejes que una pequeña molestia bucodental te impida hacer vida normal. ¡Llámanos!
Flúor: Qué es, uso y propiedades
Muchas de las personas que asisten a una cita con algún especialista en salud oral, suelen presentar dudas o inquietudes sobre las sustancias y los procedimientos que se prescriben para mantener una adecuada higiene bucodental (dientes, encías, lenguas y partes internas de mejillas). Entre las consultas más comunes se encuentra la relativa a la utilización del flúor, como parte de la rutina diaria de cepillado o como recurso en algún tipo concreto de tratamiento odontológico. En la Clínica Dental Acacias, tenemos la solución a todas estas consultas.
Pero antes de detenernos en mayor profundidad sobre la forma en la que este compuesto actúa, veamos su naturaleza y composición.
¿Qué es el flúor?
El flúor es un elemento químico del grupo de los halógenos que se presenta con bastante frecuencia en la naturaleza, principalmente en la corteza terrestre y en grandes extensiones de agua salada. La forma más común en la que se suele encontrar es en su ion fluoruro y, muy rara vez, en su estado puro. Algunos alimentos, tales como pescados, pollo, coles, lechugas, espinacas, trigo, arroz y algunas frutas, pueden contenerlo en mayor o menor cantidad.
Entre los usos industriales más comunes del referido halógeno, puede emplearse para actividades tan diversas y distintas como enriquecer uranio, elaborar teflón, tratar superficies, catalizar reacciones, aumentar la fluidez del vidrio o procesar aluminio, entre muchas otras. Cuando el flúor se presenta en estado puro, puede ser muy reactivo y peligroso, por lo que la mayor parte del tiempo se une con otros minerales o sustancias.
Algunos países han adoptado la medida de aplicar dicho químico a las fuentes de agua pública, con la finalidad de hacerlas aptas para el consumo humano y potenciar la salud bucal de sus ciudadanos.
El flúor en la salud bucodental
En el ámbito de la odontología, suelen utilizarse geles, colutorios o barnices que contienen una combinación de moléculas de flúor con otros elementos químicos. Entre las fórmulas más comunes que se suelen utilizar por parte de los profesionales de este ámbito, encontramos el fluoruro de sodio y algunos fluorofosfatos.
Propiedades anticaries
Ambas formulaciones anteriores son ampliamente reconocidas como poderosos agentes antisépticos y antibacterianos. Actúan destruyendo varios microorganismos dañinos que pueden alojarse en nuestros dientes o encías, tales como lactobacilos y estreptococos mutans. Estos dos patógenos se han identificado como los principales promotores de las caries y otras afecciones bucales.
Resulta oportuno aclarar que las investigaciones realizadas por instituciones de gran renombre a nivel internacional, han constatado que, para que el fluoruro resulte efectivo en la prevención de caries, debe emplearse con regularidad, como parte de nuestra rutina de higiene bucal.
Protector del esmalte
Otra de las propiedades de este compuesto sobre nuestra salud, radica en que protege el esmalte de los dientes por más tiempo. Esto es posible gracias al proceso de conversión de hidroxiapatita (componente mayoritario en la conformación del esmalte) en fluorapatita, a través de la acción del flúor. La fluorapatita resulta más resistente ante el fenómeno de la descalcificación ósea, proceso que debilita los huesos y dientes, haciéndolos más susceptibles de sufrir fracturas.
¿Puede afectar el flúor a la salud?
A pesar de que se han comprobado, desde hace más de un siglo, las bondades del flúor en el cuidado de la salud bucal, aún existen personas que se preocupan por los posibles efectos secundarios adversos o alteraciones de salud importantes que puedan producirse a causa de su utilización por tiempo prolongado.
Algunas de estas impresiones no tienen un fundamento real y suelen basarse en rumores o hechos sin confirmar. No obstante, existen algunas condiciones adversas asociadas a la utilización del flúor, que ocurren cuando se excede la dosis recomendadas, se utiliza este tipo de elemento químico en preparaciones que no han sido aprobadas por las autoridades nacionales de salud, o su aplicación se realiza sin la supervisión de un médico, odontólogo u otro especialista en el área de la salud.
Pureza del flúor
En primer lugar, algunas personas señalan que el flúor puede generar efectos dañinos de gran importancia para nuestra salud, a raíz de que, cuando este se encuentra en estado puro y entra en contacto con la piel humana, puede generar quemaduras de gran intensidad. Bajo este argumento, se ha intentado extrapolar los daños que este componente ha causado en algunas personas a potenciales efectos perjudiciales que podrían causar la utilización de dentífricos u otros productos que contienen el químico.
Esta afirmación no cuenta con ninguna base científica, teniendo en cuenta que, en la naturaleza, se acostumbra a conseguir dicho químico en forma de fluoruro, no como flúor piro, y es el fluoruro el que se emplea en dentífricos y otras soluciones para la higiene bucodental. Bajo ningún concepto se emplea su modalidad más reactiva y peligrosa.
Por otra parte, la historia ha comprobado que muchos de los químicos que resultan peligrosos para la salud en su estado puro, pierden esta característica, al interactuar con otros. Incluso muchos de ellos pueden resultar grandes aliados para nuestra salud si se procesan correctamente y se utilizan según las recomendaciones de los especialistas.
Toxicidad
Un aspecto potencialmente negativo del flúor, que ha sido constatado por parte de la ciencia y ha generado gran alerta entre las personas alrededor del mundo, estriba en su posible toxicidad. En tal sentido, se ha comprobado que la dosis mínima que puede resultar tóxica es de 5 mg por cada kg de peso de la persona que lo consuma. En consecuencia, una persona cuyo peso se ubica en los 60 kg podría resultar intoxicada al consumir 300 mg del halógeno.
Cabe destacar que en las pastas dentales o colutorios para adultos que se encuentran con mayor frecuencia en el mercado, la concentración de fluoruros se encuentra en niveles muy bajos por cada gramo de producto. Si estos productos se emplean bajo las instrucciones que establece el fabricante, resultan completamente inofensivos. En cuanto a los niños, estos pueden intoxicarse con menos cantidad de flúor que los adultos, sin embargo, no existe ningún peligro si utilizamos pastas dentales con poco flúor, especialmente elaboradas para ellos.
Los principales síntomas de intoxicación por fluoruros, son: Dolor abdominal, diarrea, cefaleas, náuseas, temblores y debilidad. Así que, si tú o alguno de tus familiares presentáis alguno de estos síntomas y sospecháis que es debido a una posible intoxicación por flúor, acudid inmediatamente al médico.
Fluorosis
Esta anomalía en la formación del esmalte ocurre con mayor frecuencia en aquellos países cuya agua potable fluorada contiene concentraciones muy altas del químico y, en especial, afecta a los niños o jóvenes. Las principales consecuencias de este tipo de alteración se manifiestan en la apariencia de los dientes. Los principales síntomas que observamos por la fluorosis son la formación de líneas, estrías o manchas en el esmalte dental, o alteraciones en la forma del diente que se está desarrollando.
Por otra parte, tiene implicaciones de tipo funcional, pues puede llegar a fomentar la aparición de caries y provocar la descalcificación de las piezas dentales.
¿Cómo utilizar el flúor?
Como la ciencia ha demostrado, la utilización de soluciones fluoradas para el cuidado de nuestra salud bucodental resulta casi imprescindible. El flúor refuerza la estructura del esmalte y elimina los microorganismos que se relacionan con procesos de degradación de las piezas dentales. Siempre debe utilizarse con moderación, y bajo la estricta supervisión de odontólogos. Por ello, te invitamos a evitar los excesos en el uso de este químico y a informarte sobre las mejores formas para garantizar tu higiene bucal y la de tu familia, teniendo en cuenta las condiciones específicas de cada uno.
En la Clínica Dental Acacias, gracias al tratamiento cercano y personalizado que ofrecemos a todos nuestros pacientes, contarás con los mejores profesionales.
Consúltanos si tienes cualquier duda, estaremos encantados de resolverla.
Sialorrea o salivación excesiva
Padecer sialorrea o hipersalivación es un problema bastante incómodo, que podría afectar negativamente a tu ritmo de vida. La saliva es fundamental para mantener unas estructuras dentales sanas, pero es importante que su producción sea correcta, sin excesos ni defectos. Desde la Clínica Dental Acacias te vamos a contar por qué se produce este aumento en la producción de saliva y cuáles son sus consecuencias.
La odontología conservadora es una disciplina esencial en nuestra clínica dental en Madrid. Nuestro equipo médico se asegura de garantizarte la mejor salud bucodental manteniendo en la medida de lo posible tus dientes naturales en perfecto estado. Para ello, contamos con equipos tecnológicos de última generación e innovadores, que nos ofrecen la posibilidad de realizar pruebas diagnósticas predecibles.
Ante un problema de aumento de la salivación o sialorrea es conveniente que acudas al especialista. Detectar dónde está el origen de la enfermedad es clave para poder ofrecerte un tratamiento de calidad.
¿Qué es la sialorrea?
El nombre científico de la sialorrea es ptialismo. Se trata de una salivación excesiva, que suele producirse a consecuencia de algún factor determinante, como la ingesta de algunos tipos de fármacos, por ejemplo.
Si padeces sialorrea tu producción de saliva será exacerbada. Obviamente, esto conlleva algunos problemas muy series para tui calidad de vida. También es una condición que afecta negativamente a la salud bucodental de quien la sufre.
A nivel psicológico babear constantemente afecta notablemente al paciente. esto provoca que se den problemas sociales, que se pueden corregir con el tratamiento apropiado.
Con el fin de diseñar un tratamiento de calidad para minimizar los daños provocados por la sialorrea, nuestros dentistas se afanan en analizar dónde está la causa que está provocando el ptialismo. De este modo, será más fácil diseñar un abordaje de calidad y personalizado para tratar la enfermedad.
¿Por qué es importante la saliva?
La correcta producción de saliva es fundamental, ya que se trata de un compuesto esencial para asegurarte una salud bucodental perfecta. Lo normal sería generar entre 1 y 1,5 litros de saliva cada día. Por debajo de esto estaríamos ante una sequedad bucal o xerostomía y por encima nos enfrentamos a un problema de hipersalivación o sialorrea.
La saliva es un líquido que está formado por agentes protectores para dientes y encías, pero su mayor parte es básicamente agua. Las glándulas salivales se encargan de permitir que su producción sea la más adecuada.
Gracias a la saliva, los dientes y las encías permanecen de manera saludable en el interior de la boca. Y no solo favorece la salud oral, sino que también es fundamental para el estómago, la deglución y hasta la masticación.
Ventajas de la saliva
- Mantiene a la boca debidamente humectada.
- Favorece el proceso de digestión tras las comidas.
- Previene de infecciones ocasionadas en la cavidad bucodental.
- Ejerce un efecto protector y anticaries para los dientes.
- Minimiza el riesgo de sufrir enfermedades periodontales.
- Favorece la masticación y la deglución de las comidas.
Causas de la sialorrea
- Sialorrea en bebés: en el caso de la erupción de la dentición infantil o dientes de leche, la hipersalivación es una consecuencia normal, que no debe de preocuparte. El proceso de salida de los dientecitos de los bebés va acompañado de ese babeo constante. Además, el niño estará irritado, irascible y molesto. El odontopediatra te puede ayudar a comprender cómo es el proceso de dentición infantil.
- Medicamentos: algunos fármacos están detrás del aumento de la salivación. Normalmente sucede con medicamentos que contienen epinefrina o carbacol. El médico que te haya pautado el fármaco es que debe valorar si es necesario continuar con el tratamiento o conviene modificar la pauta farmacológica.
- Aparatos dentales: si te acabas de poner ortodoncia y notas que la sialorrea comienza a dar señales de vida es importante que acudas a tu ortodoncista para que revise la situación.
- Prótesis dentales: si llevas dentadura postiza, el aumento de la salivación podría ser una consecuencia lógica. Tener la prótesis dental removible bien ajustada es clave para evitar el ptialismo y otras afecciones, como la presencia de hongos en la boca. Por lo tanto, visita periódicamente al odontólogo para asegurarte de que la prótesis está en perfecto estado.
- Embarazo: los cambios hormonales durante la gestación podrían traer como consecuencia la sialorrea. No te preocupes si esto te sucede, porque el problema desaparecerá al dar a luz.
- Enfermedades neurológicas: patologías neurológicas también son causa directa de la salivación excesiva.
Pide cita en Acacias si notas un aumento en tu producción de saliva. Para mejorar tu calidad de vida, nuestro equipo médico hará lo posible por evitar la sialorrea. Recuerda que la primera visita es gratis en nuestra clínica dental de Madrid.
6 causas de las encías inflamadas
Las encías inflamadas nos pueden estar avisando de que existe algún tipo de infección en la boca que se debe de eliminar con celeridad. Además, este problema suele ir acompañado de un enrojecimiento y un posible sangrado de las encías. Por lo tanto, es un síntoma claro de enfermedad periodontal. En la Clínica Dental Acacias te vamos a contar cuáles son las principales causas de este tipo de patologías orales, con el objetivo de que puedas prevenirlas.
Lo cierto es que las encías inflamadas suponen un problema de elevada prevalencia a nivel general. Esto se debe a que es un síntoma claro de patología periodontal, como la gingivitis o la periodontitis. Ambas afecciones infecciosas son muy comunes entre la población, pero deben de ser tratadas con rapidez para evitar que la infección avance y pueda generar daños graves, como la pérdida de dientes.
Si tienes las encías inflamadas debes de visitar al dentista cuanto antes. Unas encías saludables deben de mostrar un tono rosado y estar perfectamente pegadas a los dientes. En nuestra clínica dental en Madrid analizamos la situación de manera personalizada, con el objeto de determinar qué está causando la inflamación de encías y poder ponerle remedio cuanto antes.
Causas de las encías inflamadas
Son muchos los motivos que pueden propiciar las encías inflamadas. A veces no es más que un síntoma leve, que desparece en pocos días. Pero, es posible que la causa sea una infección bucodental. En este caso hay que prestar atención al problema y ponerle remedio cuanto antes. Es el servicio de periodoncia de nuestra clínica dental el que se encarga de diseñar tratamientos periodontales de calidad y a medida.
Tratar la inflamación de encías requiere de una revisión bucodental previa y exhaustiva. En función de la causa que esté provocando esta hinchazón, el abordaje terapéutico podría ser de un tipo u otro. Acudir a la clínica dental es una prioridad en estos casos. El objetivo es evitar que el proceso infeccioso genere más daños, pudiendo llegar a provocar la pérdida de alguna de tus piezas dentales.
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Gingivitis
Hablamos de gingivitis cuando existe una enfermedad periodontal que está iniciando. En este momento la patología es reversible y la podemos eliminar con éxito sin demasiadas complicaciones. Se produce a consecuencia de una infección bacteriana. Es decir, las bacterias que habitan en la boca, si no se retiran con éxito, colonizarán la zona, provocando la gingivitis.
Si no eliminas las bacterias mediante la higiene bucodental, estas se convertirán en sarro. Debes saber que para quitar el sarro de los dientes es imprescindible someterte a una limpieza dental profesional o tartrectomía, ya que es imposible eliminarlo con el cepillo de dientes en casa.
Los síntomas más frecuentes de la gingivitis son:
- Encías inflamadas.
- Encías enrojecidas.
- Sangrado de encías.
- Mal aliento.
- Presencia de sarro dental.
- Aumento de la sensibilidad dental.
Ante la presencia de cualquiera de estos síntomas es recomendable que visites al dentista. El periodoncista te ayudará a eliminar la infección con seguridad. el objetivo es evitar que la enfermedad de paso a una piorrea, que es irreversible y más compleja de tratar.
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Periodontitis
Si no has tratado con rapidez la gingivitis, la patología evolucionará de manera natural hacia una periodontitis. En este punto, la infección ya ha comenzado a provocar serios daños y es irreversible. Esto significa que no podremos eliminarla solo con la higiene bucodental en casa o la profilaxis oral en la clínica. El tratamiento dependerá del grado de gravedad en el que se encuentre la enfermedad.
Los tejidos periodontales sufren un proceso de deterior y destrucción a consecuencia de las bacterias. Por ello, es importante que realicemos un sondaje periodontal, que nos permita advertir se existen bolsas periodontales, su tamaño y su profundidad. De este modo, el abordaje de elección será mucho más preciso.
Los principales síntomas de periodontitis o piorrea son:
- Encías inflamadas.
- Encías enrojecidas.
- Sangrado de encías.
- Mal aliento.
- Presencia de sarro dental.
- Aumento de la sensibilidad dental.
- Posible cuadro febril y malestar generalizado.
- Movilidad dental.
- Abscesos dentales o flemones.
- Bolsas periodontales bajo las encías.
Tras el completo estudio periodontal previo, uno de los tratamientos más conservadores para evitar la pérdida de dientes es la realización del conocido como curetaje dental. Es una limpieza bucal en profundidad, que también higieniza bajo la línea de las encías, eliminando en la medida de lo posible la infección profunda.
En algunos casos, no obstante, es importante diseñar una cirugía periodontal. Esto ocurre, sobre todo, cuando debemos tartar una infección muy grave.
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Infecciones en la boca
Además de las dos que ya te hemos mencionado, son muchas las infecciones que pueden formarse en la boca. Patógenos como hongos o virus pueden dar pie a alteraciones graves, que tengan como síntoma las encías inflamadas.
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Déficits nutricionales
Es posible que la inflamación de encías sea consecuencia directa de algún tipo de carencia a nivel nutricional. Nuestro consejo es que siempre lleves a cabo una dieta sana, rica en frutas y verduras y libre de azúcares añadidos.
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Aparatos dentales fijos
La ortodoncia, sobre todo cuando se tarta de una ortodoncia con brackets, también podría ser la causante de las encías inflamadas. Esto ocurre porque los brackets suelen complicar la limpieza de los dientes. Pero, tu ortodoncista te dará unas pautas a seguir para evitar problemas e infecciones en la boca.
Además, en nuestra clínica dental en Madrid te ofrecemos otras soluciones ortodónticas, como Invisalign, que es mucho más discreta y te asegura una higiene oral estupenda. La Dra. Sara Gil es especialista en ortodoncia invisible en Madrid. Sin duda, en sus manos recibirás el mejor tratamiento que puedas imaginar.
6. Uso de prótesis dentales
Las encías inflamadas podrían deberse al uso de dentaduras postizas mal ajustadas. Las prótesis dentales removibles deben de estar perfectamente ajustadas a tus mucosas orales, para evitar que las encías sufran daños.
Pide cita en Acacias si notas tus encías inflamadas. Un diagnóstico a tiempo evitará que puedan suceder daños graves en tu sonrisa. La primera cita es gratis en nuestra consulta odontológica de Madrid.
Maloclusión: tipos de trastornos oclusales
Seguro que en más de una ocasión te has preguntado qué es eso de la maloclusión. Lo cierto es que se trata de un defecto en la mordida, que suele afectar a gran parte de la población en el mundo. Para que entiendas bien todo lo relacionado con los trastornos oclusales, desde la Clínica Dental Acacias, te vamos a dar las claves que debes conocer.
Lo más habitual es que los defectos en la mordida los detecte de manera temprana el odontopediatra. Esto ocurre en el mejor de los casos, ya que es más fácil corregir la maloclusión en etapas tempranas de la vida que en la edad adulta. Por ello, desde nuestra clínica dental en Madrid siempre te recomendamos que visites el servicio de odontopediatría cuando tus hijos son pequeños.
Cuando el niño cumple unos dos años de vida es un buen momento para que el dentista infantil analice sus estructuras bucodentales. De este modo podemos anticiparnos a un sinfín de trastornos orales, como los defectos en la mordida.
¿Qué es la maloclusión oral?
Una maloclusión en la boca es un trastorno más habitual de lo que nos gustaría a los odontólogos. Sucede cuando los dientes del maxilar no conectan correctamente con los ubicados en la mandíbula. Esto genera un defecto oclusal, que puede tener consecuencias de diferente gravedad. De hecho, la gravedad del asunto depende del tipo de maloclusión al que nos enfrentemos.
Entre las consecuencias de la mala mordida destacan los problemas en la masticación, los defectos en la alineación dental, complicaciones para tragar y una prevalencia aumentada de infecciones en la boca, como las patologías periodontales y las caries dentales.
Los trastornos en la articulación temporomandibular (ATM) suelen ser una de las consecuencias más conocidas de los diferentes tipos de maloclusión oral. Pero, como te hemos dicho, no es el único problema asociado a estas situaciones. De ahí la importancia de acudir a un especialista cuanto antes.
En términos globales, más de un 70 % de la población internacional sufre algún problema de mordida. No obstante, no todos estos casos suponen una gravedad extrema. Pero cerca del 35 % de ellos sí que presentan maloclusiones severas. Los datos avalan la necesidad de visitar al dentista en edades tempranas, con el fin de solventar cualquier posible defecto oclusal.
Problemas asociados a la maloclusión
- Problemas para masticar con normalidad. Esto se produce porque las piezas dentales superiores no conectan debidamente con las inferiores.
- Trastornos en la ATM.
- En función del tipo de maloclusión, el bruxismo podría ser una consecuencia.
- Desgaste del esmalte de los dientes.
- Aumento de la prevalencia de infecciones en la boca, como la periodontitis.
- Mayor riesgo a sufrir caries.
- Mayor prevalencia de casos de apnea del sueño.
- Defectos en la pronunciación de algunos fonemas.
- Alineación dental incorrecta, con presencia de diastemas o apiñamiento dental.
Tipos de maloclusión bucodental
Son muchos los tipos de maloclusión los que nos encontramos en el marco de la clínica odontológica. Lo habitual es englobar todos estos problemas en tres grandes grupos:
- Defectos verticales: los dientes superiores no contactan con los inferiores. Podemos decir que defectos como la mordida abierta, la mordida borde a borde o la sobremordida son maloclusiones verticales.
- Trastornos transversales: en estos casos, el problema está en la inclinación de las piezas dentales. La mordida cruzada, en la que los dientes de la arcada inferior quedan por dentro de los de la inferior, es una maloclusión transversal.
- Maloclusión sagital: para determinar que existe un defecto sagital tenemos que estudiar bien la posición de los molares en la arcada dental. Las mordidas de clase I, clase II y clase III se engloban en esta categoría.
Causas de las maloclusiones orales
- Hábitos infantiles: en algunos casos, los problemas de oclusión se dan a consecuencia de algunos hábitos poco saludables, que se asumen durante la infancia:
- Uso indiscriminado del chupete.
- La succión digital del dedo pulgar en bebés y niños.
- Respirar por la boca constantemente.
- Carencias dentales: perder un diente durante la infancia también podría generar un defecto en la mordida. Por ello, si esto les sucede a tus hijos debes de traerlo a nuestro servicio de odontopediatría en Madrid cuanto antes. En la clínica dental analizamos la situación y, si fuera necesario, colocaremos mantenedores de espacio, que nos permitirán evitar el trastorno oclusal.
- Genética: una de las causas más populares es tan sencilla como la herencia genética. El crecimiento de las estructuras óseas es clave para desarrollar maloclusiones. Por ello, es fundamental que acudas a la clínica dental periódicamente, con el fin de analizar la situación y anticiparnos a este tipo de defectos.
Cómo corregir la maloclusión
Para eliminar la mala mordida es muy importante apostar por el correcto diagnóstico de la situación. Esto implica que un equipo de especialistas se encargue de revisar tu cavidad oral, realizando una exploración amplia y tomando diferentes pruebas de imagen de última generación. En función del tipo de maloclusión, se diseñará un abordaje u otro, pero siempre de manera personalizada.
Corregir los problemas oclusales en la infancia es menos invasivo, ya que las estructuras dentales están en crecimiento y son moldeables. Mediante la planificación de una ortodoncia interceptiva podemos asegurar una corrección completa del problema, sin necesidad de realizar intervenciones quirúrgicas.
En la edad adulta, sin embargo, no es posible corregir las estructuras dentales con tanta sencillez. Si nos enfrentamos a una maloclusión severa es probable que necesitemos planificar una cirugía ortognática. Si la mala mordida es leve, la ortodoncia será más que suficiente para solventar el problema. Mediante Invisalign es posible corregir defectos oclusales manteniendo la estética dental en todo momento.
Pide cita en Acacias si necesitas más información sobre la maloclusión o quieres comprobar que la mordida de tus hijos es completamente normal. La primera cita es gratis en nuestra clínica odontológica de Madrid.
¿Para qué sirve la saliva?
¿Sabías que la saliva es un elemento esencial para la salud de tu sonrisa? En la Clínica Dental Acacias vamos a resolver todas tus dudas sobre este fluido. Además, lo vamos a hacer explicándote qué es y para qué sirve. Ten en cuenta que en la boca se pueden dar diferentes patologías relacionadas con la salivación. Nuestro objetivo es que aprendas a prevenirlas y a identificarlas con rapidez.
Desde nuestro servicio de odontología conservadora apostamos por optimizar la prevención en materia de salud oral. En nuestra clínica dental en Madrid contamos con las herramientas y tecnologías necesarias para asegurarte una salud bucodental exitosa y de calidad. Tener una producción de saliva adecuada es un paso esencial para que tu sonrisa sea estupenda en todo momento. Te vamos a explicar el porqué.
¿Qué es la saliva?
La saliva es un fluido o secreción que todas las personas, sin excepción, generamos, en mayor o menor medida. Sus componentes son muy variados, aunque básicamente es agua. Algunos componentes de esta secreción bucal son imprescindibles para proteger a dientes y encías del daño que generan patógenos como las bacterias.
Por lo tanto, la saliva cumple una función primordial de protección para la sonrisa. Su buena producción previene la formación de caries, entre otras infecciones en la boca. Además, es muy importante para favorecer la masticación y la deglución.
Si detectas cambios notables en tu saliva o en su producción debes de visitar al dentista cuanto antes. Ten en cuenta que lo correcto sería producir entre 1 y 1,5 litros de saliva al día. Si esto no sucede así será porque existe alguna enfermedad que está impidiendo la correcta salivación. En este caso, debemos de analizar la situación y planificar posibles tratamientos dentales, con el fin de minimizar riesgos, como la presencia de infecciones orales.
Es normal que, durante la noche y el sueño, se produzca mucha menos saliva que a lo largo del día. Esto es algo completamente normal, por ello siempre aconsejamos prestar más atención a la higiene bucal de la noche.
¿Para qué sirve la saliva?
- Favorece la masticación de las comidas.
- Favorece la deglución alimentaria.
- Tiene un efecto protector esencial para los dientes y las encías, previniendo así de la acción bacteriana y otros microorganismos dañinos.
- Mejora la humectación de la boca.
- Tiene un poder cicatrizante, ideal para favorecer la curación de lesiones orales, como las aftas bucales, por ejemplo.
- Si tu saliva se produce debidamente notarás muy bien los diferentes sabores.
- Previene las caries gracias a que mantiene regulado el pH de la boca.
- Es fundamental para la mineralización del esmalte de los dientes.
- Es clave en el diagnóstico de numerosas patologías de origen dental e, incluso, sistémico.
- Previene del atragantamiento al tragar.
- Favorece el proceso de digestión.
¿Cuáles son las enfermedades de la saliva?
Existen dos enfermedades que se relacionan directamente con la producción de saliva. En algunos casos se trata de síntomas pasajeros, a los que no hay que darles importancia, pero cuando la afección se dilata en el tiempo es necesario determinar los motivos que hay detrás de ella.
Xerostomía
La sequedad bucal, conocida como xerostomía, se produce por una disminución notable en la producción de saliva. La sensación de boca seca constante es el síntoma más característico de esta afección.
A veces, la sequedad bucal sucede durante solo unas horas, a consecuencia de un cuadro de estrés o ansiedad. Por ejemplo, hablar en público puede hacer que la saliva deje de producirse durante la intervención. Todo volverá a la normalidad en cuanto se supere el estrés.
Las consecuencias de la xerostomía son claras, ya que al producir menos saliva se pone en riesgo la salud de la cavidad oral. Aumenta el riesgo a sufrir infecciones en la boca, así como a padecer caries en los dientes y otras patologías orales, como la periodontitis.
Las causas de la sequedad bucal
- Ingesta de algunos tipos de medicamentos.
- La diabetes.
- Situación de estrés.
- El tabaco.
- Beber alcohol en exceso.
- Alimentación poco favorable.
- Tratamientos de quimioterapia y radioterapia.
Sialorrea
La hipersalivación o sialorrea es la otra enfermedad que se asocia a la producción de saliva. En este caso ocurre justo lo contrario que con la xerostomía, la generación de saliva es excesiva. Esto hace que la persona que sufre la afección sienta una sensación de incomodidad muy notable.
La salivación excesiva es más prevalente en bebés durante la etapa de la dentición y en adultos que sufren patologías neurológicas o trastornos psiquiátricos, normalmente a consecuencia de la ingesta de los fármacos asociados a estas enfermedades.
Los problemas a la hora de comer con normalidad y la formación de boqueras (queilitis angular) en los labios son parte de las consecuencias que acarrea padecer sialorrea. Determinar el origen del problema es clave para que nuestros dentistas en Madrid puedan diseñar un abordaje de calidad para corregir la afección.
Pide cita en Acacias si detectas cualquier problema en tu producción de saliva. Una intervención a tiempo es clave para evitar que puedas desarrollar enfermedades bucales más graves. Recuerda que la primera visita de diagnóstico es gratis en nuestra clínica odontológica.
Boqueras: síntomas, causas y tratamiento
A nuestros pacientes no solo les asesoramos en lo relacionado con la cavidad bucal, sino que les instamos a que lleven una vida saludable. Las boqueras son muy comunes y suelen aparecer de forma repentina, pero siempre hay un precedente que las causa. Por ello, desde la Clínica Dental Acacias, vamos a explicarte todo sobre ellas.
Qué son las boqueras
Vienen a ser una herida que se forma en la comisura de los labios, ocasionando cierto dolor al abrir la boca, como una irritación que nos provoca escozor. Popularmente son conocidas como boqueras, pero los profesionales se refieren a ellas como quelitis angular o estomatitis angular.
Podemos ver distintas boqueras, más severas o más leves. Las primeras suelen aparecer con cortes o rajas que provocan un dolor adicional, mientras que las segundas solo provocan cierta irritación. Cabe advertir de lo importante que es no tocar esta herida frecuentemente, ya que retrasaremos su curación.
Decir que pueden aparecer en las comisuras, como en todo el labio, lo que es menos común. Las boqueras no diferencian la edad o el sexo, ya que aparecen en niños, adolescentes y adultos.
Síntomas de las boqueras
Las heridas empiezan a surgir con un enrojecimiento en cierta zona, produciendo una especie de descamación. Más tarde, empiezan los agrietamientos blancos o grises en las comisuras, pudiendo desencadenarse en cortes.
En caso de darse cortes, debemos tener precaución al abrir nuestra boca porque podemos sangrar. No pasará nada por sangrar, pero es algo que podemos evitar y, al final, tardará más en cicatrizar.
Causas de la quelitis angular
Es lógico preguntarnos por qué aparecen en la boca para saber cómo prevenirlas en un futuro. Realmente, pueden originarse por una multitud de factores que varía según el paciente, pero las causas de la quelitis angular más comunes son las siguientes:
- Alergias.
- Falta de vitaminas, fósforo, hierro o zinc.
- Mala higiene en la boca y manos.
- Exceso de humedad, lo que provoca que los hongos y bacterias aparezcan.
- Acumulación de saliva, especialmente en ancianos.
- Labios deshidratados.
- Sistema inmunológico debilitado, surgiendo cuando enfermamos.
- Personas diabéticas.
- Estrés.
- Maquillajes abrasivos.
- Ortodoncia mal ajustada.
- VIH.
Normalmente, estas heridas suelen sucederse en invierno, momento en el que bajan las temperaturas y los sistemas inmunológicos se ponen a prueba. Casi siempre, una mala alimentación lleva a la aparición de boqueras, siendo una causa recurrente.
Tratamiento de las boqueras
Sabemos que cuando aparecen suelen causar muchas molestias a la hora de hacer cosas cotidianas como comer, reírnos o, simplemente, hablar con alguien. Con esas acciones estiramos las comisuras, una acción que se traduce en dolor, escozor o molestias. Así que, los pacientes nos suelen preguntar sobre cómo se pueden tratar las boqueras.
Todo dependerá de la causa que las origine, ya que no existe un tratamiento tipo para las boqueras. Si han surgido porque no nos alimentamos bien, el tratamiento es cambiar los hábitos alimenticios.
Cuando se produzcan por una mala fijación de la ortodoncia, es necesario acudir a un profesional para conseguir un reajuste. Si te hallas en esta situación, no dudes en consultar con el equipo de la Clínica Dental Acacias. En casos de infección por hongos, se suelen recomendar unas cremas antifúngicas a los pacientes para que sean aplicadas en la zona afectada.
La mayoría de boqueras son curadas automáticamente con el paso de los días, aunque creemos que os serán útiles ciertos consejos para hacer vuestros días más llevaderos:
- Evitar bebidas ácidas y alimentos con sabores muy fuertes.
- Reducir las porciones que nos echamos a la boca para evitar abrirla tanto.
- Usar aloe vera sobre las heridas.
- Utilizar cañita para beber.
- Evitar alimentos muy salados como palomitas o pipas, los cuales nos provocarán escozor en las heridas.
Cómo evitar la quelitis angular
Llegados a este punto, sería interesante saber cómo evitar la quelitis angular, ¿verdad? Pues bien, principalmente, debemos reforzar nuestro sistema inmunitario mediante una alimentación que nos aporte todos los nutrientes que el cuerpo necesita. Si estamos mejor alimentados, podemos ser menos propensos a la hora de enfermar.
Decimos esto porque muchos pacientes suelen sufrir estas heridas cuando se constipan, habiendo personas propensas a hacerlo por un sistema inmunitario débil. Viviendo en los tiempos de COVID-19, es más importante que nunca lavarnos las manos con geles hidroalcohólicos, llevar mascarilla, evitar tocar muchas superficies y llevar una buena alimentación.
Respecto a los cambios de temperatura o a una elevada humedad, no podemos hacer mucho. Lo único que os podemos aconsejar es que os abriguéis bien con el frío, usando bufandas que protejan bien la cara.
Terminamos con nuestra recomendación estrella: mantener una buena higiene bucal en todo momento. Esto significa lavarse los dientes después de cada comida, usar hilo dental, colutorio y cambiar el cepillo cada 3 meses.
En caso de no saber si se tienes boqueras, lo peor que podemos hacer es dejar pasar el tiempo. Así que, obtén un diagnóstico rápido y preciso gracias a la experiencia del equipo de la Clínica Dental Acacias. Déjanos mirar por tu sonrisa.Pide cita en nuestra clínica dental en Madrid.
¿Qué es el Xilitol?
Con el auge de los alimentos sanos y “reales”, vemos como las tendencias del consumo de otros sustitutos crece en los adultos. Por este motivo, encontramos al xilitol como una alternativa buenísima al azúcar porque se extrae de plantas o de la corteza de abedul, ¿será bueno para nuestra boca? Desde la Clínica Dental Acacias resolvemos todas tus dudas.
Qué es el xilitol
También conocido como el azúcar de abedul, se trata de un polialcohol que se extrae de plantas o de la corteza de abedul. Es un edulcorante natural que está siendo usado para sustituir al azúcar refinado, el cual nos ha acompañado durante todos estos años. Además, lo podemos encontrar en algunas frutas o verduras.
Le hemos dedicado un espacio porque muchos pacientes nos preguntan si es mejor que el azúcar, en relación con la salud bucal. Según la OMS, el consumo del xilitol de forma prolongado es seguro, ya que está aprobado por la Autoridad Europea de Seguridad Alimentaria.
Este edulcorante natural tiene un sabor muy parecido al azúcar, pero no es tan perjudicial para la salud oral, ya que reduce la aparición de placa bacteriana en nuestros dientes.
Existen varios estudios con pacientes en los que el xilitol producía menos caries (y, por ende, menor daño en el esmalte) en comparación de los que consumían azúcar. Así que, sí, aconsejamos su consumo como sustituto del azúcar.
Dicho esto, no hay que abusar de este edulcorante natural, por muy sano que sea. Recordad que hay más condicionantes en la aparición de caries, no solo el consumo de azúcar.
Qué beneficios ofrece el xilitol
En relación con nuestra boca, no potencia como el azúcar la generación de caries y placa, pero ofrece otros beneficios adicionales para nuestra salud. Podríamos clasificar los beneficios del xilitol en los siguientes:
- Gracias al xilitol, segregaremos más saliva, lo que ayudará a regularizar el pH, proteger los dientes de la desmineralización o controlar los ácidos.
- Previene la gingivitis y la periodontitis porque frena la adherencia de la placa a nuestra boca.
- También, lo hace con la candidiasis oral, la cual no es común, pero causa grandes molestias a los pacientes.
- La buena noticia es para los diabéticos, ya que no causa efectos en los niveles de insulina y no eleva los niveles de azúcar en sangre porque tiene una carga glucémica baja. Por tanto, si eres diabético y quieres endulzar tu comida, te va ayudar el uso de xilitol.
- Tiene menos calorías que el azúcar, ayudando a mantener una alimentación saludable y a cuidar de nuestra línea. Solo ofrece 3 calorías por gramo.
- Se puede usar en platos fríos y calientes.
- Ayuda a combatir la osteoporosis.
¿Ofrece problemas consumir el xilitol?
No se recomienda consumirlo en abundancia porque puede llegar a tener un efecto laxante. Puede que el origen de ello esté en que el xilitol aumente los gases y las molestias gástricas. Esto es porque consumir mucho xilitol conlleva a la retención de agua en el intestino.
Se hicieron estudios científicos en 1985 en los que el Comité Científico de la UE determinó que el consumo de 50 gramos de xilitol al día puede provocar diarrea. Por culpa de ello, puede causar efectos secundarios como gases o hinchazones.
Destacar que los perros no deben consumir xilitol en ningún caso, ya que es tóxico para ellos.
Cómo comer xilitol
Los dentistas y odontólogos solemos recomendar su ingesta en chicle o caramelo, aunque hay otros alimentos que lo llevan per se. Nos gustaría destacar que podemos encontrar el xilitol en pastas dentífricas enfocadas a la desaparición de caries, como a otros colutorios.
Igualmente, lo podéis comprar por kilo, como se hace con el azúcar. El inconveniente es que su precio se eleva bastante. Volvemos a recalcar a que no hay que consumir más de 40 gramos por día.
El xilitol para prevenir caries
Realmente, su efecto en la prevención de la aparición de caries es relacionado con el azúcar, no con las caries en sí. Muchas personas creen que por comer xilitol vamos a prevenir la aparición de caries, pero hay otros factores que entran en juego, como:
- Beber agua.
- Una buena higiene bucal: cepillarnos después de cada comida y usando hilo dental.
- Cambiar el cepillo cada 3 meses.
- Acudir a revisión periódica con el dentista.
No basta con tomar xilitol, sino que lo fundamental es tener una buena higiene bucal. Obviamente, es muchísimo mejor para nuestra boca consumir xilitol, en vez de azúcar. No obstante, usar xilitol en nuestras comidas no es suficiente para prevenir las caries.
Te recomendamos que consultes con nosotros para poder evaluar si tu boca tiene caries. Así que, no esperes más y pon tu boca al día de forma fácil y segura acudiendo a la Clínica Dental Acacias. Déjanos preocuparnos por ti. Pide cita en nuestrra clínica dental en Madrid y disfruta de una sonrisa perfecta.










